asignatura "problemas psicosociales en chile", universidad alberto hurtado

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viernes, 26 de septiembre de 2008

Embarazo como periodo de duelo


Según Patricia Hamel, psicóloga de la Universidad de Chile cuando una adolescente se embaraza pasa por un periodo que se podría asimilar a una etapa de duelo, esto porque se ve enfrentada a la perdida de la etapa adolescente que hasta ese momento estaba viviendo.

Este duelo se ve gatillado debido a que muchas de ellas se ven obligadas a abandonar el colegio, de esta forma separándose de sus compañeras, sumiéndose de lleno en la labor maternal, lo que les hace, generalmente, dejar de lado actividades más propias de la etapa adolescente, como lo son las salidas con los amigos, y adentrarse en las exigencias que demanda la maternidad, sin tener las herramientas correctas para ello. Para Hamel “Incluso aquellas que quisieron embarazarse porque pensaban que una guagua les llenaría sus carencias afectivas, se dan cuenta que los niños son muy dependientes, requieren de cuidados permanentes y no se comportan como el bebé idealizado que tenían en mente”.


La adolescente puede verse enfrentada a dos situaciones bastante comunes, aunque no únicas, que demandan una preparación física, emocional y psicológica con la que ella, en muchos casos, no cuenta. “No olvidemos que los abuelos de los niños tienden a presentar una respuesta muy negativa frente a la noticia, los estudios indican que el 85% manifiesta rechazo inicial, lo que se modifica pasado el tiempo a un 58%, pero aún así más de la mitad no acepta el embarazo”, plantea la psicóloga.

Para poder superar el duelo las jóvenes necesitan mucho apoyo tanto de su familia, del padre de su hijo, como de su entorno más cercano, aprender a cuidar a sus hijos y no dejar de lado sus estudios. “Si no se corre el riesgo de seguir feminizando la pobreza con estas jóvenes que desertan del colegio porque deben dedicarse a sus niños o bien tienen que trabajar para mantenerlos, accediendo a empleos precarios y mal remunerados, lo que muchas veces otorga al menor un ambiente lleno de carencias afectivas y económicas”, plantea.




Con todas estas perdidas que hacen enfrentar a la adolescente a un periodo similar al de un duelo, cabe preguntarse ¿qué se puede esperar para una joven que tuvo que abandonar sus estudios, que tuvo una recepción del embarazo negativa por parte de su familia o pareja, que se le hace difícil el rol maternal, que aparte de sufrir el abandono por parte del padre de su hijo no consigue encontrar un trabajo por el estado en que se encuentra? ¿Pasa de un duelo en el periodo de embarazo a un duelo de por vida? ¿consigue crear buenos lazos con su niño o pasa a culpar a este de todas las expectativas frustradas de su vida?. Es un tema no menor, considerando que el contexto de embarazo adolescente en Chile muchas veces no es el ideal, y que la tasa de madres adolescentes cada dia tiende más al alza.




Referencias:

1 comentario:

Pablo Andrés Ugarte dijo...

Muy buen comentario. Creo que el tema del duelo de por vida es algo que da para mucho.
Tienes probelmas con las citas, además, entregaste tu opinión fuera del tiempo establecido.