asignatura "problemas psicosociales en chile", universidad alberto hurtado

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jueves, 25 de septiembre de 2008

Estado: ¿De qué manera y hasta qué punto debe intervenir en la vida de la población para lograr el orden y la paz en la sociedad?



Al iniciar el régimen militar de 1973, el Estado tenía completamente claro que debía mantener el poder a través de estrictos mecanismos, que permitieran mantener a la masa subversiva bajo control. De esta manera, desde el día en que ocurrió el golpe de Estado, se efectuaron una gran cantidad de ejecuciones, exilios y torturas, con el fin de demostrar el tipo de actos que se podrían cometer en contra de todo individuo que formara parte de la oposición, generando así además un discurso de poder. Esto es llamado tecnología de castigo monárquica según Foucault (1999) quien comenta que consiste en la represión de la población mediante ejecuciones públicas y tortura.
Las altas autoridades, dirigentes de la dictadura, se preocuparon de crear organismos en los que participaban agentes del Estado, los cuales estaban encargados de mantener el régimen mediante la eliminación de los enemigos internos, que eran todos aquellos que estaban en contra del orden establecido.
El mecanismo instaurado para controlar a la población era el terror y el miedo. Según el tribunal permanente de los pueblos (1991) la DINA, la CNI y otras instituciones realizaron todo lo necesario para que los individuos se comportaran conforme a lo esperado, por lo tanto, la política represiva fue absoluta.
Con los mecanismos del terror y el miedo nos referimos a acosos, amenazas, allanamientos, torturas, homicidios, etc. Se efectuaba cualquier tipo de procedimiento que permitiera disminuir el número de enemigos internos, ya sea a través del miedo o la ejecución.
Según Lira y Castillo (1991) la prensa colaboró en la generación de este clima de miedo, dando como ejemplo el diario El Mercurio que el 17 de septiembre de 1973 reiteró a la ciudadanía la necesidad de una mayor y más decisiva cooperación con los efectivos de las Fuerzas Armadas y del Cuerpo de Carabineros de Chile en la ubicación de los dirigentes marxistas que deberían ser juzgados por sus actividades antipatrióticas.
Esto quiere decir que hasta los medios de comunicación estaban implicados en ocultar los crímenes del estado e informar a la gente sólo acerca de cosas que al Estado le convenían.
De esta manera, la gente comenzó a acatar toda orden y a respetar toda ley, incluso la delincuencia disminuyó hasta casi desaparecer. Pero la población no se comenzó a comportar de esa manera por haber cultivado el respeto a su patria y a sus compatriotas, sino por tener el más profundo miedo a ser ejecutado o violentado de la peor manera.
Por gran parte de la ciudadanía, existía un rechazo hacia los crímenes que se estaban cometiendo, pero el mismo terror impedía que las personas se organizaran para manifestar su descontento y derrocar el régimen militar.


Pasando a otro tema, el derecho a la libertad personal era completamente violado y con esto me refiero a hechos muy concretos como la instauración del toque de queda, el cual organizaba arbitrariamente la vida de la gente, imponiéndoles la hora en que debían estar en sus casas, la hora en que debían apagar las luces, lo que podían o no hacer dentro de sus hogares, etc.
Lira y Castillo (1991) plantean que el Estado también decidía sobre lo que debías pensar, por lo tanto, no había ninguna esfera de tu vida en la cual no quisiera acceder. Y lo más terrible era que realmente les funcionaba, la gente siendo amenazada prefería no causar ni la más mínima molestia y olvidarse de sus derechos. Aquel que desobedeciera era acribillado, no se daba el espacio a las personas para que opinaran o decidieran la manera en la cual quería vivir.
Otra de las estrategias utilizadas por el Estado fue la de eliminar todo partido político existente, de tal manera de no tener ningún tipo de competencia y ser la única opción posible para gobernar. De este modo la gente no se sentía representada, el gobierno no escuchaba y no le interesaba saber lo que necesitaba y estaba sintiendo la población, por lo tanto, había presente un ambiente de tensión y desamparo. (http://www.chipsites.com/derechos/dictadura_poder_esp.html)

En la actualidad la gente es conformista con el gobierno instaurado, debido al miedo que aún existe al tratar de cambiar lo establecido, además de que también hay mucha represión por parte de las fuerzas policiales.
Muchos piensan que la juventud de hoy en día no logro captar esa angustia y rechazo que causó la autoridad en la población, sin embargo, eso se desmiente al notar la desconfianza que les genera el gobierno a los jóvenes en la actualidad. Lo que si podemos rescatar es que las nuevas generaciones quebrantan día a día ese miedo que se arraigo fuertemente en los chilenos, y se manifiestan sin temor frente a las situaciones que les causan molestia y preocupación.





Referencias:

Tribunal Permanente de los Pueblos (1991). Proceso a la Impunidad de Crimenes de Lesa Humanidad en America Latina. Bogotá

Lira, E., Castillo, M. (1991). Psicología de la amenaza política y del miedo. Santiago: Instituto Latinoamericano de Salud Mental y Derechos Humanos.

Human Rights in Chile - The Legacy. Consultado en Septiembre 20, 2008 en http://www.chipsites.com/derechos/dictadura_pode.r_esp.html.

Foucault, M. (1999). Estrategias de Poder. Volumen II, Barcelona: Editorial Paidos

Significados y Discursos




Es necesario para una comprensión más acaba del tema, abarcar las diferentes perspectivas que se entrelazan para formar hoy en día nuestro contexto político social. Es así como en la construcción de una identidad cómo país, a raíz de los hitos que dejaron una huella en la historia de Chile, hay discursos que objetivizan el porvenir de una Nación. Tales discursos están cargados del sentir de los actores involucrados a través de la significación que los mismos le dan a las experiencias vivenciadas, influidos por su rol dentro de esta compleja trama. Tales discursos entregan una versión que se va actualizando en la medida en que tales acontecimientos se interpretan. Estos discursos tienen distintas implicancias y fines, los cuales están cargados del ineludible factor poder (Foucault, 1999).


Durante el régimen militar el discurso “público-oficial” que se personalizó en la voz de Augusto Pinochet, apuntaba al control de la información en donde se renegaban los hechos propios de la violencia política cargada de represión, en donde el lenguaje oficial empleado por los militares utilizaba verbos como “limpieza”, versión que se apoyo en los medios de prensa como el diario el Mercurio, en donde se colaboró con este clima de miedo, lo que se observa en lo siguiente: El Mercurio, 17 de Septiembre de 1973, reitera a la ciudadanía “la necesidad de una mayor y más decisiva cooperación con los efectivos de las Fuerzas Armadas y del Cuerpo de carabineros de Chile en la ubicación de los dirigentes y activistas marxistas que deben ser juzgados por sus conductas antipatrióticas” (http://www.chipsites.com/derechos/dictadura_poder_esp.html.), esta visón la podemos comprender en palabras de uno de los autores intelectuales de tales crímenes; el general y ex jefe de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA)Manuel Contreras, quien en un informe entregado a la justicia denominado "Introducción a la entrega de documentos que demuestran las verdaderas responsabilidades de las instituciones de la Defensa nacional en la lucha contra el terrorismo en Chile”, este año, hizo declaraciones que reflejan sus argumentos y convicciones acerca de lo ocurrido en donde expresa “En innumerables ocasiones, con absoluta convicción, he manifestado que ésta, la Dirección de Inteligencia Nacional, ha sido el Ejército del Silencio al que le correspondió combatir en las sombras para que nuestros hijos, los hijos de esta Tierra, pudieran ver el Sol. En esta oportunidad, categóricamente lo reitero". En definitiva, el ex uniformado justifica la violenta represión contra "el evidente enfrentamiento y cruento accionar de los grupos terroristas (que) obligó a la adopción de medidas en extremo severas y muchas veces violentas, pero impuestas y necesarias para el logro de la pacificación nacional". (Contreras, 2008) .








Luego de la dictadura militar, el primer acercamientos a lo acontecido, fue durante el primer gobierno post-dictadura a manos del ex presidente Patricio Aylwin quien da conocer una síntesis del informe Rettig, y pide perdón en nombre del Estado, en donde manifestó“(...) como Presidente de República, me atrevo a asumir la representación de la nación entera para, en su nombre, pedir perdón a los familiares de las víctimas (...) (revindicando) pública y solemnemente la dignidad personal de las víctimas, en cuanto hayan sido denigradas por acusaciones de delitos que nunca les fueron probados y de los cuales nunca tuvieron oportunidad ni medios adecuados para defenderse (...)”(Aylwin, 1996), este es el primer reconocimiento público en que el Estado intenta hacerse cargo de los crímenes cometidos.

Luego, en el tercer gobierno democrático tras el golpe de estado, a manos del ex Presidente Ricardo Lagos Escobar, se llevó la empresa a cargo de dar reconocimiento a las víctimas de prisión política y tortura, este fue una segunda aproximación desde la voz de dicho presidente y en nombre el Estado, en el contexto de un discurso realizado tras los resultados del informe Valech, expresó; “No se trata sólo de horrores cometidos hace 31 años; se trata también de daños que permanecen hasta el día de hoy. Se trata también de una verdad que nos era debida, que era necesaria para completar la justicia y reparación para estas familias y que ellas tienen derecho(…)es el acto más importante para reparar a las víctimas en su dolor(…)Se terminó el silencio, se desterró el olvido, se ha reivindicado la dignidad de cada uno de ellos”. (Lagos, 2004).

Haciendo un paralelo entre las declaraciones de Aylwin y Lagos, se aprecia un evlucióne en el sentido, de que el segundo intenta no sólo dar a conocer hechos cuantitativamente relevantes, sino que expresa la inquietud de colaborar con la reivindicación de las víctimas y la amortiguación del pesar, más allá del reconocimiento público de los errores del Estado en la dictadura militar. Sin embargo tales expresiones articuladas por medio del lenguaje, se materializan en una línea transversal que repercute directamente en la sociedad y que va enlazando y construyendo una interpretación contextualizada de lo que un día marco nuestro país.



Sin profundizar de forma explícita en el impacto de tales discursos, esta la voz del pueblo y la de los propios afectados, la voz de las víctimas de los crímenes del estado, actores que han tenido que continuar sus vidas en un contexto social que muy lentamente se ha ido desmitificando, contexto que ha obviado su dolor. Tales personas fueron transgredidas y abusadas, secuelas que los acompañan hasta el día de hoy, en donde la búsqueda de respuestas y responsables marca en muchos casos el curso de sus vidas. La perspectiva de aquellos esta cargada de un sin fin de experiencias que trascienden las medidas “oficiales” de reconocimiento por parte del Estado y es por esto que aún las violaciones a los derechos humanos que tuvieron lugar entre 1973 y 1990, aún siguen siendo demanda de actores insatisfechos que vieron truncadas sus vidas.



Referencias:

Aylwin, P. (1991). Discurso de Patricio Aylwin Azócar al dar a conocer a la ciudadanía el informe de la Comisión de Verdad y Reconciliación. Consultado en Septiembre, 20, 2008 en es.wikisource.org/wtricio_Aylwin_Az%C3%B3car_al_dar_a_conocer_a_la_ciudadan%C3%ADa_el_informe_de_la_Comisi%C3%B3n_de_Verdad_y_Reconciliaci%C3%B3n.


Contreras, M. (2008). Manuel Contreras reconoce crímenes de Estado en la dictadura de Pinochet. Consultado en Septiembre, 20, 2008 en en http://www.cooperativa.cl/p4_noticias/site/artic/20050513/pags/20050513193647.html


Foucault, M. (1999). Estrategias de Poder. Volumen II, Barcelona: Editorial Paidos


Human Rights in Chile - The Legacy. Consultado en Septiembre 20, 2008 en http://www.chipsites.com/derechos/dictadura_pode.r_esp.html.


Lagos, R. (2004). Discurso del Presidente. Consultado en Septiembre, 22, 2008 en www.comisionprisionpoliticaytortura.cl/. .